2007-09-30 04:18:40
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Internacional
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Plinio
(Karma: 2)
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*El rincón del lector... Carlitos y Cia.
CARLITOS Y CIA. (I)
Era un día tranquilo de verano, como siempre, el sol masacraba sin piedad el asfalto al atardecer, la gente dormitaba en su siesta habitual. Las calles desiertas, mudas, imbuidas en el letargo en donde mora la soledad. Carlos, como de costumbre, holgaba en su habitación ensimismado en lo sucedido la noche anterior y que venía repitiéndose una y otra vez desde que tenía cinco años . -No puede ser verdad, fue un sueño, es un sueño- Se repetía continuamente. Prisionero de sus propios pensamientos, todo aquello que acontecía a su alrededor carecía de importancia, pues no había, ni pasaba nada. El silencio... la sensación de vacuidad más absoluta.
-¡Carlos!, ¡Carlos!... baja inmediatamente -. Grito su madre al filo de las cinco y media. Ese alarido, perturbo la madeja de pensamientos en la que el niño se encontraba perdido. -Ya voy mama-. El descender las escaleras, representaba volver a la realidad cotidiana, a la regañina del "porque sí". -Has vuelto a dejarte los juguetes escampados en el cuarto, tu abuela casi cae por tu culpa, y no tengo bastante con ella, como para que se rompa la crisma. Eres un desastre, no tienes remedio, eres igual que tu padre-. Carlos asentía como de costumbre, esquivando el manotazo que siempre acompañaba al regaño diario. -¿Mama, puedo salir a la calle a jugar?-, -¡Qué no ves la que está cayendo!, anda, recoge los juguetes y haz los deberes-, -pero si no tengo, estoy de vacaciones-, -pues recógelos y vuelve a tu habitación, ¡ y quítate de mi vista!-.
Esa andanada con la que solía ser recibido cada tarde de verano, y en las jornadas matutinas no hacía más que constatar el desamor y la distancia que era patente con respecto a su madre. De su padre, tan solo recibía el buenos días, un hola a la hora de comer, y las buenas noches. El resto del tiempo, el enigma sobre el paradero de su padre, era eso, un enigma.
Con todo ello o además, Carlos tenía un problema acuciante, había en la casa una compañía extra. Estaba su madre, su padre y la abuela, y alguien mas que solo él podía vislumbrar, y ese huésped encima era nocturno. Hacía tiempo que intento compartir con el resto de la familia esa presencia inquietante. Pero declino insistir en el hacer participes a los demás porque en el momento en que balbuceo lo que sucedía, el tortazo recibido por parte de su madre, fue monumental. -Este niño tiene la cabeza llena de pájaros, igual, igual que su padre-. Desde entonces sus experiencias tan solo las compartía con la abuela. El niño siempre se preguntaba el como era posible que hubiera nacido de unos padres que a vuela pluma se notaba que se odiaban, o por lo menos no se soportaban. Las peleas y reproches mutuos eran constantes en los pocos momentos del día en el que coincidían. Y en los preliminares para introducirse en la cama, las paredes de la casa rezumbaban que daba gusto, eso sí, si el padre llegaba antes de las doce, lo cual no era habitual. Entonces tocaba el soliloquio por parte de su madre que solía durar una hora, hora durante la cual soltaba toda una amplia retahíla de improperios, insultos y maldiciones. Nunca se sabía que cosa de las dos era peor.
Por todo ello, Carlos se sentía como un invitado de piedra y fuera de lugar. Por una parte ignorado (su padre), por otra maltratado y vilipendiado por su propia madre. Tan solo la abuela paterna, que vivía su calvario particular sin rechistar, y cayendo ya sus últimas hojas del otoño senil, daba amor, ternura y amparo a Carlitos, eso sí, en los momentos en que ambos se quedaban a solas porque la madre salía a la compra o a chismear a casa de las vecinas. Menos mal, menos mal que la carencia de una vida familiar armónica, se compensaba con creces en esas cortas pero intensas charlas amables, serenas y sabias que compartía con su abuela, conversaciones que eran ejemplo de vida, paz y armonía... CONTINUARÁ?.
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Modificado por 'TorreTriangular.com' el 2007-10-15 22:58:51
Modificado por 'Plinio' el 2007-10-05 17:00:50
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Fuente Original:
compartido con
2007-09-30 22:06:32
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anonimo
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Es impresionante, descubro este post titulado "el rincón de la lectura" y queda relegado en un día a la segunda página. No entro en si es bueno o malo lo escrito, pero demuestra que los "titulares" hacen huír al personal -Vade retro-. A mí los guapos y las guapas el mejor colegio y las dependientas más simpáticas, ah y se abre un Carrefour Express. No me extraña que el primer diario leído en este país sea "El Marca".
2007-10-01 20:18:05
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anonimo
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2007-10-01 22:33:23
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zirha40 o mama
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Si dejemos que continue y descubramos en esta historia a nosotros mismos o a nuestros hijos
2007-10-03 20:50:38
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anonimo
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2007-10-03 21:56:05
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zirha40 o mama
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Y plinio desaparecio como suele suceder con las cosas buenas............
2007-10-03 22:31:33
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Plinio
(Karma: 2)
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No Zirha, lo que sucede es que la otra noche me desvelé y surgio la bazofia que habéis leído de forma totalmente improvisada, y como véis la acogida es minoritaria pero ésta noche o mañana colgaré otra parte desgranando uno a uno a los personajes, teniendo a personas (aunque sean poquitas) que pueda interesar... seguiremos improvisando.
2007-10-03 22:48:54
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Plinio
(Karma: 2)
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Y (II)
LA MADRE
Carlitos vino al mundo hijo de las circunstancias como tantos otros. En su nacimiento no sonaron fanfarrias de alegría ni se disparó ningún castillo de fuegos artificiales. Su madre, mujer entre dos épocas, eso es "ni carne ni pescado", sucumbió al matrimonio al más puro estilo tradicional con banquete de medio pelo incluido. Pero en su interior más recóndito, palpitaba el deseo de ser una mujer independiente, querida, eso sí, pero con el anhelo implícito de no hacerse nunca mayor. Odiaba las "faenas caseras", y deseaba divertirse y ser feliz lo máximo posible en su nueva andadura que afrontaba casi como una aventura, aventura difícil de digerir por las terribles contradicciones que los cambios sociales, personales y políticos estaban marcando a toda una generación, generación, investida por un terrible acoso psicológico trasnochado por parte de los padres y una sociedad pacata, encorsetada por cruzadas, demonios y herejes, aderezado todo ello con un basto ejercito de pecadores desmelenados y repletos de impurezas y totalmente huérfanos de conocimientos y experiencias que el resto de Europa en su mayoría, ya había superado mucho tiempo atrás.
Había que experimentar, y Sofía fue blanco de los errores del laboratorio de la transición, Sofía, y toda su generación. Por una parte ellas no sabían como encajar sus propias contradicciones y exponer claramente el como, cuando y donde el recien estrenado "marido" debía encajar en el nuevo rol femenino que ya despuntaba. Ellos, totalmente despistados, con la herencia patria del machismo, jugaban a ser -modernos-, pero la modernidad la guardaban para fuera de casa. La mujer, su mujer, debía guardar las esencias puras de la doctrina de la "Santa Madre Iglesia". No tardo mucho Sofía en descubrir la doble lectura del matrimonio, no tardo casi nada el abrirse el tarro de las esencias que guardaba su progre y moderno "esposo".
2007-10-04 11:08:36
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anonimo
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Pues... es la mar de interesante. Te animo a seguir, y ésto de ver casi en directo cómo se gesta es interesantes del todo.
2007-10-04 20:21:25
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ilo
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Hola Plinio ,me gusta ,seguire pasandome por aquia diario para ver como evoluciona esto.
Por otra parte estaria bien que si a algun otro de los habitantes de este rincon le surge la inspiracion lo compartiera con nosotros.¿no?
2007-10-04 21:32:07
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zirha40 o mama
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Yo suelo ispirarme muy poco,mas que nada pro la falta de tiempo.
M
2007-10-04 21:41:37
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zihra40 o mama
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Se me apreto la tecla equivocada sin querer,podeis reiros.A las muejres de mi edad como a sofia se nos dio pocas oportunidades para conocer estas tecnologias,de hecho, mis hijas fueron quienes me enseñaron algo de estos trastos.
Me gusta esta historia,intentare seguirla diariamente,yo tambien lucho cada dia por ser feliz.
2007-10-04 22:02:39
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ilo
(Karma: 1)
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Acabo de registrarme ,me interesa el rincon.
Zihra todos apretamos teclas equivocadas muchas veces en la vida , creo que no hay que preocuparse demasiado.
2007-10-04 22:29:56
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zihra40 o mama
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Gracias ilo, yo creo que aprete demasiadas
2007-10-04 23:49:03
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Plinio
(Karma: 2)
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Y (III)
EL PADRE
Admirado en la lejanía por Carlitos, ya que poco coincidían. No podía evitar, (algo que por otra parte es natural) sentirse atraído por su "Héroe casero". De las pocas conversaciones en profundidad que hasta el momento y a pesar de su edad había mantenido con su progenitor, Carlos idealizo su figura a pesar de ser algo distante, arrogante en ocasiones pero con tintes cariñosos (tintes por cierto muy claros). Carlos padre (no podría llamarse de otra manera) era consciente de que su hijo era uno de sus pocos admiradores incondicionales y encima; fácil de convencer por sus narraciones algo "exageradas" pero que se esforzaba en que contuvieran algún rastro de moraleja.
Carlos padre... otro incauto, envuelto en las alas de la libertad, del cambio, de la progresía, sin saber muy bien el significado y el calado de la palabreja. A él como a tantos y tantas, le toco ser maestro de todo y aprendiz de nada. Recién acabada la mili, todavía pudo torear unos cuantos años la muleta que trataba de llevarle al altar. Los nuevos tiempos tocados, se aliaron a la perfección como excusa para no sucumbir al matrimonio a los 21, 22 años como hasta el momento era condición casi obligada. La mili, que la cumplió en Almería para más inri, y que en teoría servia para "sentar la cabeza". En él como al resto de sus correligionarios le había servido no para sentar algo, en todo caso para levantarlo. Estaba ávido de nuevas cosas, de nuevas gentes, de nuevos destinos y nuevas ciudades... pero, como la gran mayoría de su generación, antes de partir a su destino militar, ya había sentado las bases, había dejado una semillita plantada que por aquél entonces era de condición obligada germinar para emprender no se sabe qué y por qué.
Como era de suponer, Carlos padre, a pesar de alargar en el tiempo su compromiso matrimonial, tan solo le sirvió para desgastar suelas de zapatos en los largos paseos vespertinos de la mano de su prometida. Nunca pudo llegar a realizar esos viajes allende de los mares, ni a destacar políticamente para plasmar en la sociedad sus sueños sobre la misma, como mucho, llegó a ser enlace sindical que no hizo más que reportarle disgustos y enfrentamientos con sus amigos de siempre... bueno eso sí, una escapadita a Madrid en donde en lugar de visitar los museos culturales, acabó él y sus amigotes a las tantas en los museos "esculturales", compuesto y sin "novia" que llevarse a la boca.
El resto lo podemos imaginar... La cara de Sofía y de Carlos en el día de su boda, era todo un "poema", pero bien rimado eso sí, sonrisas por doquier, alegría y felicidad. Pero esas sonrisas, alegrías y felicidad radiante mas bien pareció en el tiempo que entraban en el lote del banquete, que una vez finalizado, hizo que la insigne pareja volviese a la cruda realidad de letras del piso (hoy hipotecas), letras de los muebles, del televisor... y una inversión a corto plazo que daría sus réditos a los nueve meses...
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